Por Víctor Quintanilla y Mayela Sánchez García*
Las voces de los territorios de América Latina y el Caribe son poderosas, más cuando demandan la protección del ambiente frente a múltiples y crecientes amenazas.
Con frecuencia, esta exigencia no encuentra eco en quienes administran justicia a nivel nacional o local.
Esta tendencia hace necesario recurrir a vías complementarias de justicia en el plano internacional.