
TERRITORIOS BAJO AMENAZA
VIDAS AFECTADAS POR LA FIEBRE DEL LITIO EN ARGENTINA, BOLIVIA Y CHILE
La crisis climática, causada por el uso de combustibles fósiles, nos exige una transición energética, pero una justa. Más que un cambio de matriz energética, esto implica cambiar a un sistema energético basado en fuentes sostenibles, que promueva el acceso de las comunidades a la energía; respete los territorios, los ecosistemas y los derechos humanos.
La necesidad de una transición ha impulsado la explotación de los llamados minerales “críticos” o para la transición —como el litio— que, lejos de ser una solución, es una expansión del extractivismo que amenaza territorios vitales en el sur global.
En el corazón de esta problemática en América Latina, está la Región del Gran Atacama, un conjunto milenario de ecosistemas en la frontera entre Argentina, Chile y Bolivia, rico en vida natural y cultural.
Allí la explotación industrial de litio y otros minerales está pasando por encima de comunidades, saberes, especies y el equilibrio natural de la zona.
Esta plataforma nace para amplificar las voces de comunidades que defienden su hogar, cultura, saberes y modos de vida de la fiebre del litio.
Avanza para descubrir la belleza
y el valor del Gran Atacama

COMUNIDADES:
VOCES EN RESISTENCIA
De las anécdotas de su niñez, Elisa Mamani recuerda con especial nostalgia aquel paseo por un bosque de queñua (Polylepis) —un árbol de tronco retorcido, hojas pequeñas y follaje denso que filtra y retiene agua, recurso clave en los parajes andinos— en la frontera de Chile con Bolivia.
Ese día encontró en su camino un nido de suri o ñandú (Rhea pennata), otra especie endémica de la zona y la razón del nombre del Salar de Surire, ubicado al extremo norte de Chile, en la comuna de Putre, región de Arica y Parinacota.
Para Elisa, el salar es más que una costra de sal formada durante miles de años. Es origen y pertenencia, el sitio al que siempre vuelve.
La escena es una postal. Retrata el abanico de la vida en el Gran Atacama, región en los Andes centrales, emplazada en la zona fronteriza de Argentina, Bolivia y Chile.
Allí especies de fauna y flora especialmente adaptadas a condiciones climáticas extremas conviven con pueblos indígenas que por varias generaciones han habitado el lugar en equilibrio con sus ecosistemas.
Este balance, de por sí frágil, está en riesgo de romperse por la explotación industrial de litio y otros minerales “críticos” para las necesidades de transición energética —además de para la expansión de la economía digital, la infraestructura de datos, las industrias militar y aeroespacial— de países del norte global.
El avance de la extracción de los también llamados minerales para la transición, promovida desde fuera como un mero cambio de matriz energética —de fuentes fósiles a renovables—, afecta ya o amenaza con afectar territorios complejos y vidas enteras.
Viajamos a los territorios del Gran Atacama afectados por la extracción de litio y otros minerales para conocer sus realidades, compartidas y particulares, de voz de comunidades que custodian y resisten.
BOLIVIA
Gladys Caral habla el idioma de las rocas, los cerros y las plantas que rodean su casa en la comunidad de Santiago de Chuvica, cerca del borde del Salar de Uyuni en Bolivia, el más grande del mundo. De sus padres y abuelos aprendió a cuidar a la Madre Tierra y a dar gracias por sus dones.
El salar es para ella energía divina y majestuosidad, cualidades que siente la responsabilidad de cuidar frente a los intereses extranjeros que buscan explotar litio en ese vasto ecosistema.
En juego está la existencia ancestral de pueblos originarios como la Nación Lípez, ligado históricamente al territorio del Salar de Uyuni y que busca el reconocimiento del Estado para que su voz se tome en cuenta al decidir sobre actividades como la minería de litio.
ARGENTINA
El riesgo, que en Bolivia es latente, en Argentina dejó de serlo hace décadas para dar paso a daños palpables y profundos en humedales andinos como el Salar del Hombre Muerto, que abarca las provincias de Catamarca y Salta.
Rabia e impotencia es lo que siente Elizabeth del Valle Mamani ante la degradación del salar, parte del territorio de la comunidad indígena Atacameños del Altiplano. Allí, el avance de la industria del litio ha secado fuentes de agua y se ha llevado la tranquilidad que necesitan para prosperar la agricultura, la ganadería, el turismo y otros modos de vida locales.
Aunque siente que la esperanza se le escurre entre los dedos, Elizabeth continúa apostando a la resistencia comunitaria para que las reparaciones lleguen a su territorio, para que de él aún puedan disfrutar las generaciones que están por venir.
CHILE
Los salares andinos también son herencia.
Hugo Mamani Vilches tiene en el Salar de Surire, en Chile, una conexión con el pasado, con sus padres y abuelos, pero también con el futuro que quiere dejar.
Aquel lugar cargado de recuerdos de su niñez junto a su hermana Elisa, que alberga tres de las seis especies de flamenco existentes en el mundo, ha sido degradado por décadas de explotación de ulexita.
Hugo tiene claro que son dos los caminos posibles: conservar estos ecosistemas o desecharlos a manos de la minería. Aún estamos a tiempo de tomar el primero, asegura.
Los territorios que estas comunidades defienden son también ecosistemas únicos en el mundo. Esta es la región que llaman hogar.
Conoce más de estos territorios de voz de quienes los cuidan
Habitar la Puna —ecorregión en la que se asienta el Gran Atacama— es enfrentarse a grandes oscilaciones térmicas, escasas precipitaciones, vientos intensos y frecuentes. También es estar en medio de montañas, volcanes y un complejo sistema hídrico compuesto por glaciares, drenajes superficiales y aguas subterráneas que alimentan salares y otros humedales andinos esenciales para el equilibrio ecológico y la supervivencia de diversas formas de vida.
Aunque reducido a la etiqueta de “Triángulo del Litio” por el mineral de sus salares, el Gran Atacama es mucho más, es vida.
Es el único hogar que conocen llamas (Lama glama), vicuñas (Vicugna vicugna), flamencos (Phoenicoparrus andinus) y zorros andinos (Lycalopex culpaeus), entre otras especies únicas. Es el ancla que une al mundo a comunidades indígenas y tradicionales que han forjado con sus territorios una conexión profunda y ancestral.
Como sus guardianas milenarias, poseen conocimientos y saberes que deben ser la brújula para relacionarse con esta región. Cualquier decisión sobre este lugar, donde la vida florece en las condiciones más agrestes, debe respetar sus límites naturales y sociales.
Miradas del Desierto






Mira, recorre y entiende el valor del Gran Atacama: territorios llenos de vida, cultura e historia.
Explora el tejido de vida de la región del Gran Atacama




CICLO VITAL EN
RIESGO
En la Región del Gran Atacama, el agua es más que un recurso. Es el pulso que da vida a todo: especies, ecosistemas y comunidades. Pero este equilibrio vital está bajo amenaza, siendo la minería de litio una de las actividades que más afecta la disponibilidad de agua
Para extraer este mineral, las empresas utilizan dos procesos: la evaporación solar y la extracción directa. Las dos prácticas consumen grandes volúmenes de salmuera (agua con alto contenido de sales) del subsuelo, así como de agua dulce. Esto puede alterar profundamente los delicados flujos hídricos de la región, provocando un desequilibrio ecológico que, como un efecto dominó, amenaza con derrumbar todo.
Recorre en el siguiente gráfico el camino vital del agua en la Región del Gran Atacama y cómo es trastocado por la minería de litio.
Ciclo del agua en la formación de salmueras
Ciclo del agua en la formación de los humedales andinos
Impactos de la minería de litio en el agua










A diferencia del agua dulce, la salmuera es muy densa y no se mezcla fácilmente con otras aguas, lo que permite que minerales como el litio no se diluyan.

Los impactos de la minería de litio en el agua, así como otros, no son accidentales. Son el resultado de decisiones económicas y políticas tomadas lejos del Gran Atacama —en salas de negociación, bolsas de valores y encuentros de empresas y gobiernos del norte global— que resultan en el sacrificio de territorios en nombre del progreso.
Detrás de cada salar del que se extrae salmuera, de cada laguna que languidece, de cada comunidad que pierde acceso al agua, hay una cadena de intereses que rara vez se nombra. Una cadena que conecta la batería de un auto eléctrico en Europa o en Estados Unidos con el salar donde vivieron su infancia personas como Elisa, Hugo y Elizabeth. Entender esa cadena es entender por qué la fiebre del litio no se detiene sola.

DETRAS DEL
BOOM DEL LITIO
El auge de la extracción de litio esconde realidades complejas —geográficas, políticas y económicas—, además de graves impactos sociales y ambientales.
Detrás del boom del litio está un modelo de transición energética ajeno a la realidad latinoamericana, lleno de verdades a medias y que desconoce las necesidades y capacidades de territorios complejos, cuyos saberes deberían nutrir procesos de transición propios.
Organizaciones que acompañan y defienden estos territorios explican los entretelones de una transición energética en esencia injusta.
Conoce más de estos territorios de voz de quienes los cuidan

Videos sobre recuperación de ecosistemas degradados, reforestación, biodiversida...

Contenido audiovisual enfocado en impactos climáticos, adaptación comunitaria, t...

Historias y documentales sobre protección de cuencas, acceso al agua, conservaci...
Reproduciendo ahora
Consumo de agua en la minería de litio
150.000 L
de agua se utilizan para producir

una sola tonelada de litio
Consumo promedio de agua
2.000
personas en un día

Demanda de litio en el mundo
1.6
millones de
toneladas de litio
800
mil toneladas
de litio
recursos de litio
115 millones
de t de litio son
los recursos* que el mundo posee del mineral
*Los recursos son material potencialmente explotable (latam)

Chile:
11 millones
de t
Bolivia:
23 millones
de t
Argentina:
23 millones
de t
49.5%
de dichos recursos
está en Argentina,
Bolivia y Chile
denuncias contra empresas mineras


VOCES POR
JUSTICIA
Quienes viven en el Gran Atacama no sólo cargan con los costos de un modelo que no eligieron, también tienen una visión propia de lo que debería ser la transición energética. Esta perspectiva rara vez es tomada en cuenta donde se toman las decisiones.
Estas son sus voces
Conoce lo que tienen que decir

Historias de conservación frente a la deforestación y los incendios....

Acciones colectivas en defensa del ambiente y los derechos humanos....

Comunidades y activistas protegiendo ecosistemas clave....
Reproduciendo ahora
El tipo de desarrollo que queremos para nuestro lugar es que se tome en cuenta la opinión de las personas que viven en estos lugares, porque nosotros tenemos una existencia ancestral, como Nación Lípez, y no se nos consulta para nada. No somos roca, somos seres que hemos vivido por milenios en estos lugares”.

