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Contaminación del río Motagua en Guatemala: La búsqueda de justicia ambiental del pueblo maya poqomam

La cuenca del río Motagua, el más extenso e importante de Guatemala, está gravemente contaminada con aguas residuales, desechos sólidos y otro tipo de desperdicios.

La problemática es transfronteriza porque las aguas contaminadas del Motagua desembocan en el mar Caribe, alcanzan las costas de Honduras y amenazan al Sistema Arrecifal Mesoamericano.  

Esto ha vulnerado por décadas los derechos a la salud, al agua, al desarrollo y al ambiente sano de todas las personas que viven en la cuenca.

En junio de 2025, la comunidad maya poqomam de Santa Cruz Chinautla —apoyada por AIDA, el Bufete de Pueblos Indígenas y organizaciones aliadas— logró una victoria judicial sin precedentes para detener la degradación en la cuenca. Como respuesta al litigio que interpuso, un tribunal guatemalteco ordenó a la municipalidad de Chinautla cumplir una serie de obligaciones para frenar la contaminación de los ríos y suelos de la zona.  

La respuesta gubernamental al fallo se ha limitado al momento a reuniones de mesas técnicas de trabajo. Mientras, la comunidad continúa trabajando para que la sentencia se implemente adecuadamente y realizando otras acciones para defender su territorio y sus derechos. 

 

Antecedentes

Con 486 km de longitud, el río Motagua atraviesa 96 municipios y 14 departamentos de Guatemala. Nace en Quiché, departamento ubicado al noroeste, y desemboca en el mar Caribe.

Las actividades contaminantes ocurren en toda su cuenca, incluyendo subcuencas y microcuencas. El mayor volumen de contaminación proviene de la ciudad de Guatemala, capital del país, transportado por las aguas del río Las Vacas, que a su vez recibe una gran cantidad de desperdicios del río Chinautla.

El río Chinautla, que atraviesa el municipio del mismo nombre, lleva los desechos sólidos de un vertedero ubicado en la Zona 3 capitalina —a donde llega la basura de al menos 14 municipios del departamento de Guatemala—, además de las aguas negras generadas por unas 500 mil personas que viven en la parte norte de la capital y que no reciben ningún tratamiento previo de limpieza.

Otras fuentes de contaminación son los numerosos vertederos ilegales que hay en el municipio de Chinautla, los desechos que vehículos particulares y camiones recolectores descargan a orillas de sus ríos, así como las empresas areneras —que comenzaron a instalarse en el territorio entre 1996 y 1997— cuyas operaciones debilitan las cuencas, haciendo que los desechos sólidos sean arrastrados más fácilmente por los caudales.

Foto: Mayela Sánchez García.

 

La situación trasciende fronteras. El Motagua vierte cada año unas 20 mil toneladas de plástico al mar Caribe, siendo así en uno de los ríos que más contaminación plástica aporta al océano a nivel mundial, según estimaciones contenidas en un informe de 2025 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El caudal confluye en su desembocadura con el Arrecife Mesoamericano, por lo que la contaminación amenaza también con degradar uno de los arrecifes transfronterizos más grandes y biodiversos del planeta, que abarca las aguas territoriales de Belice, Guatemala, Honduras y México.

Además, las aguas contaminadas llegan a las costas de Honduras y se esparcen a la bahía de Amatique, situada a lo largo de la costa oriental de Guatemala, afectando al mar Caribe.

Las raíces de esta problemática crónica y transfronteriza son estructurales. Datos del proyecto Gestión Ambiental Integral de la Cuenca del Río Motagua, financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), dan cuenta que en Guatemala el 66% de los desechos sólidos urbanos no se recolectan y no hay garantía de que el 34% restante se elimine adecuadamente. Además, del total de vertederos del territorio nacional, el 88,32% son ilegales o no tienen autorización municipal.

Dicho de otro modo, las causas centrales que combatir son el mal manejo de desechos sólidos y de los recursos hídricos en Guatemala; el incumplimiento de las regulaciones existentes sobre el vertimiento de aguas residuales, disposición y tratamiento de desechos y residuos sólidos; así como la falta de una ley de aguas. 

 

La búsqueda de justicia del pueblo maya poqomam

Los ríos de Santa Cruz Chinautla, comunidad del pueblo maya poqomam, ubicada a tan solo doce kilómetros de la Ciudad de Guatemala, se han convertido en conductos de contaminación que degradan el río Motagua.  

Por décadas, su población ha visto dañada su salud y sus medios de vida —entre ellos la alfarería, una de las principales actividades económicas y fuente de identidad— debido a la falta de gestión de los residuos del municipio de Chinautla y de la zona urbana de la capital del país, así como a las actividades de empresas areneras.

Foto: Mario Winter.

 

Voces por el río Motagua: Olga Vázquez.

Voces por el río Motagua: Nazario Pascual. 

 

A comienzos del año 2000, la comunidad maya se organizó para detener la extracción de arena en su territorio. En ese momento, las empresas tenían licencias mineras que estuvieron vigentes hasta 2021 y 2022. Y, aunque los permisos vencieron, algunas empresas siguieron operando tras solicitar prórrogas. En junio de 2022, las autoridades indígenas del pueblo poqomam iniciaron un plantón de resistencia frente a la empresa Piedrinera San Luis, que mantuvieron por cuatro años.

En julio de 2024, el Relator Especial sobre los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la CIDH visitó Santa Cruz Chinautla. Durante su visita, autoridades ancestrales e integrantes de la comunidad expusieron sobre los impactos ambientales, al agua, la salud, la economía y la cultura de la contaminación de sus ríos.

Ese mismo año, en octubre, la comunidad —con apoyo de AIDA, el Bufete de Pueblos Indígenas y organizaciones aliadas— interpuso un litigio (petición de amparo) contra la municipalidad de Chinautla por la falta de medidas para atender la contaminación de sus ríos y suelos causada por el manejo inadecuado de desechos sólidos y la existencia de vertederos ilegales.  

El equipo científico de AIDA, junto con vecinos y autoridades de la comunidad, recolectó información clave sobre los vertederos ilegales que hay en el territorio. Este ejercicio de ciencia ciudadana sustentó el litigio al visibilizar la gravedad de la contaminación, demostrar el uso continuo de este tipo de práctica y evidenciar el incumplimiento por parte de las autoridades municipales de sus obligaciones legales respecto de la gestión de residuos. 

 

Conoce más de esta experiencia de ciencia ciudadana. 

 

En junio de 2025, la comunidad poqomam obtuvo el respaldo de la justicia guatemalteca cuando un tribunal de amparo ordenó a la municipalidad de Chinautla responder efectivamente a las peticiones del litigio para frenar la contaminación de los ríos y suelos de Santa Cruz Chinautla.

Es la primera vez que un tribunal guatemalteco reconoce el derecho de un pueblo a un ambiente sano y su papel central en la búsqueda de soluciones. 

 

Entérate de los detalles de la victoria judicial. 

 

Situación actual

Desde la emisión de la sentencia, la municipalidad de Chinautla realizó una serie de "mesas técnicas de trabajo" con representantes del gobierno central, de la sociedad civil y de la comunidad. Luego se creó un grupo más pequeño conformado por personas técnicas con la tarea de elaborar un plan de trabajo con metas claras. Han pasado varios meses sin que la municipalidad convoque a las mesas de trabajo.

Por otro lado, en diciembre de 2025, la CIDH advirtió en su informe Situación de los Derechos Humanos en Guatemala que la cuenca del río Motagua enfrenta una severa crisis de contaminación que ha generado impactos profundos en la biodiversidad y vulneraciones sistemáticas a los derechos humanos de comunidades locales, incluido el pueblo maya poqomam.

Y, en mayo de 2026, el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales canceló la licencia de la empresa arenera Piedrinera San Luis por el "incumplimiento de los compromisos ambientales".

AIDA continúa haciendo seguimiento a la ejecución del fallo judicial para garantizar el derecho a un ambiente sano de la comunidad maya poqomam y de todas las personas que habitan en la cuenca del Motagua. Mientras, la población de Santa Cruz Chinautla sigue organizada y movilizada para mejorar su entorno y defender sus derechos.  

Niña frente a un mural contra la contaminación en Santa Cruz Chinautla, Guatemala

Ave en las Islas Galápagos, Ecuador

10 noticias ambientales para terminar 2025 con esperanza

Estamos cerca de terminar un año complejo y hacer un balance parece desalentador. El multilateralismo tambalea mientras las crisis ambientales se agravan y demandan con urgencia acciones contundentes.En momentos así de convulsos vale la pena hacer un recuento de lo que, como humanidad, hemos logrado para construir un mundo más justo y sostenible para todos los seres que lo habitamos.2025 será recordado como el año en que una expedición submarina nos emocionó en vivo y directo, que celebramos la puesta en marcha de acuerdos para proteger la vida en el océano y que las decisiones de tribunales internacionales transformaron la búsqueda de justicia para proteger a las personas y al ambiente de la emergencia climática.Estas son algunas de las victorias ambientales que nos deja este año y merecen celebrarse, como se honra al fuego que ilumina en medio de la oscuridad. Porque así, aun entre pequeñas luces, podremos seguir alumbrando un camino de esperanza hacia la justicia ambiental y climática. 1. Tribunales internacionales emitieron decisiones históricas para la justicia climáticaLa Corte Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dieron a conocer sus respectivas opiniones consultivas relacionadas con la emergencia climática. Ambas decisiones aclararon las obligaciones de los Estados para proteger los derechos de las personas y de la naturaleza frente a la crisis climática.Estas decisiones son parte de un movimiento global sin precedentes por la justicia climática en el que convergen también la opinión consultiva emitida en 2024 por el Tribunal Internacional del Derecho del Mar y futuras decisiones similares como la que se espera de la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.Conoce más: Dialogue Earth 2. Los litigios climáticos rebasaron los 3 mil casos en el mundo Los litigios relacionados con el cambio climático alcanzaron los 3,099 casos en el mundo, de acuerdo con un informe del Sabin Center for Climate Change Law y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Aunque los litigios climáticos en países del sur global aún son minoría (9.8 % del total documentado), han crecido de forma sostenida. Brasil destaca como el tercer país con más casos en el mundo (135) y otros países de América Latina (México, Colombia, Argentina y Chile) figuran entre los 15 primeros con más casos registrados.Este crecimiento demuestra el uso cada vez mayor del litigio estratégico para promover acciones concretas ante las causas y consecuencias de la crisis climática.Conoce más: Sabin Center for Climate Change Law 3. Colombia declaró libre de gran minería e hidrocarburos su parte de la AmazoníaDurante la 30.ª Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP30), Colombia declaró toda la extensión de la Amazonía colombiana como una zona libre de hidrocarburos y actividades de gran minería, anunciándola como "zona de reserva de recursos naturales".La decisión implica una limitación inédita a la expansión de actividades mineras e hidrocarburíferas en más de 48 millones de hectáreas, equivalentes al 7 % de toda la Amazonía. También es un llamado al resto de los países amazónicos a seguir su ejemplo.Conoce más: InfoAmazonia 4. Países crean un mecanismo global para impulsar la transición energética justaUn avance importante de la COP30 fue la adopción del Mecanismo de Acción de Belém (BAM por sus siglas en inglés), creado en el marco del Programa de Trabajo sobre Transición Justa.El mecanismo funcionará como un espacio articulador para centralizar iniciativas globales, ofrecer asistencia técnica y fortalecer la cooperación internacional. Es un logro impulsado por la sociedad civil para lograr una acción climática ambiciosa y una transición que no repita errores de la era de los fósiles.Conoce más: AIDA y The Climate Reality Project América Latina 5. Una expedición submarina en Argentina marcó un hito científico y tecnológicoLa expedición "Underwater Odel Plata Canyon: Talud Continental IV", liderada por científicas y científicos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina, en colaboración con la fundación Schmidt Ocean Institute, exploró el océano profundo en el cañón submarino Mar del Plata durante 21 días, mientras se transmitía en directo por YouTube y Twitch.El resultado: se descubrieron 40 nuevas especies marinas y una diversidad inesperada de corales de aguas frías, hallazgos que fueron vistos y celebrados en tiempo real por millones de personas.Conoce más: CONICET 6. El Tratado de Alta Mar finalmente entrará en vigorEn un proceso que tomó más de dos décadas, el Tratado de Alta Mar alcanzó este año las 60 ratificaciones necesarias para activar su entrada en vigor, que ocurrirá el 17 de enero de 2026. Este acuerdo vinculante permite la protección de la parte del océano fuera de los límites de los países, casi la mitad del planeta, mediante la creación de áreas marinas protegidas en aguas internacionales y la realización de evaluaciones de impacto ambiental de actividades humanas previstas en alta mar. Se trata de un hito histórico para la defensa del océano y el bienestar de millones de personas en América Latina y el mundo.Conoce más: AIDA 7. Comenzó la implementación del acuerdo que pone fin a subsidios pesqueros nocivosEl Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca, de la Organización Mundial del Comercio, entró en vigor en septiembre de este año. Es el primer tratado comercial multilateral que prioriza la sostenibilidad ambiental, además de un hito para garantizar la seguridad alimentaria y los modos de vida de comunidades costeras.El acuerdo prohíbe las subvenciones gubernamentales que fomentan la pesca ilegal y el agotamiento de las poblaciones sobreexplotadas.Conoce más: OMC 8. Las tortugas verdes marinas dejaron de considerarse especie en peligro de extinciónTras décadas de declive, la población de tortugas verdes marinas está recuperándose. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ya no las considera en peligro de extinción y las reclasificó como "especie de menor preocupación".Esta población de tortugas marinas ha aumentado gracias a décadas de trabajo de conservación para proteger zonas de anidación, reducir la captura y prevenir capturas incidentales. AIDA fue parte de esos esfuerzos, al protegerlas en la década de los 90 de la caza —por entonces legal— en Costa Rica.Conoce más: AIDA y IUCN Red List 9. Crece la protección de ecosistemas clave en el mundo, incluidas las GalápagosLa UNESCO incorporó 26 nuevas reservas de biosfera en 21 países, la cifra más alta en 20 años, y aprobó la expansión de 60 mil kilómetros de superficie en la Reserva de Biosfera Galápagos, en Ecuador, para incorporar la Reserva Marina Hermandad. Con ello, se resguardará el espacio por donde transitan decenas de especies marinas, muchas de ellas protegidas, y que es considerado uno de los corredores oceánicos más diversos del mundo.Conoce más: LaderaSur y Cancillería de Ecuador 10. Disminuyó la deforestación en territorios afrodescendientes en América LatinaLos pueblos afrodescendientes de Brasil, Colombia, Ecuador y Surinam redujeron significativamente sus tasas de deforestación, de acuerdo con una nueva investigación de Conservation International.El estudio demostró que los pueblos afrodescendientes son fundamentales para la conservación del ambiente, ya que 56 % de sus tierras están en el 5 % con más biodiversidad en el mundo.Conoce más: Conservation International 

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Tortuga marina nada junto a un arrecife de coral

Nuestro aporte a la justicia ambiental en 2025

Uno de los pilares del trabajo de AIDA es el uso estratégico de la ley, con el respaldo de la argumentación científica y la incidencia internacional, para crear precedentes clave que protejan el ambiente y los derechos humanos en toda América Latina.Este año nuestros esfuerzos contribuyeron a fortalecer el marco legal regional y mundial para que responda de manera más efectiva a los desafíos sociales y ambientales de hoy.Así, herramientas jurídicas clave vieron la luz y con ellas grandes oportunidades para seguir defendiendo a comunidades y territorios, protegiendo la biodiversidad de la región y haciendo responsables a gobiernos y empresas.Los avances logrados en 2025 muestran el poder transformador de la ley, la ciencia y la fortaleza de las comunidades cuando se unen: 1. Dos nuevos tratados globales le devuelven la esperanza al océano y a la humanidadEste año celebramos dos logros históricos que pueden cambiar el destino del océano y el nuestro.El primero es la ratificación del Tratado de Alta Mar para su puesta en marcha en enero de 2026. Este acuerdo legalmente vinculante establece normas comunes y un sistema de gobernanza multilateral para la parte del océano que está fuera de la jurisdicción nacional: ¡casi la mitad del planeta!El segundo hito es la entrada en vigor del Acuerdo sobre Subvenciones a la Pesca de la Organización Mundial del Comercio. Por primera vez, un tratado comercial multilateral pone la sostenibilidad ambiental en primer plano al prohibir las subvenciones gubernamentales que fomentan la pesca ilegal y el agotamiento de las poblaciones sobreexplotadas.AIDA tuvo un papel importante en asegurar la inclusión de las necesidades de América Latina en la construcción de ambos acuerdos, apoyando técnicamente a representantes de gobiernos de la región. Nuestra labor continúa para garantizar que los tratados se traduzcan en medidas concretas y efectivas para el continente.Conoce más 2. Comunidad maya de Guatemala logra victoria ambiental históricaEn el municipio de Chinautla, Guatemala, una comunidad del pueblo maya poqomam logró un fallo judicial sin precedentes ante la contaminación de sus ríos, que por décadas ha vulnerado sus derechos. Como respuesta al litigio que interpuso la comunidad, un tribunal ordenó al municipio desarrollar estudios, programas y planes para frenar la contaminación y garantizar la participación comunitaria en todo el proceso.Es la primera vez que una decisión judicial en el país reconoce el derecho de un pueblo a un ambiente sano y su papel central en la búsqueda de soluciones. Este logro puede inspirar a los otros municipios de la cuenca del Motagua, el río más extenso de Guatemala, a donde la contaminación llega, amenazando también al Arrecife Mesoamericano.Además de brindar apoyo legal, AIDA involucró a la comunidad en la documentación de los vertederos ilegales que han dañado sus fuentes de agua, una experiencia de ciencia ciudadana que se convirtió en sustento clave del litigio y de la sentencia.Conoce más 3. Corte Interamericana marca un antes y después para la justicia climáticaEl 3 de julio, la Corte Interamericana de Derechos humanos hizo pública su esperada Opinión Consultiva 32 sobre derechos humanos y emergencia climática, un punto de inflexión para la justicia climática a nivel regional y mundial. Su pronunciamiento esclarece las obligaciones legales de los Estados para proteger a personas y comunidades afectadas por la crisis climática, abriendo una puerta enorme para que accedan a justicia en tribunales nacionales e internacionales, negociaciones climáticas y espacios de incidencia sobre políticas públicas.La Corte, entre otras cosas, reconoce por primera vez el derecho a un clima sano, además del deber estatal de evitar que las empresas vulneren derechos humanos en el contexto del cambio climático.En el proceso que antecedió la decisión, AIDA fue el puente para que muchas comunidades de la región dieran testimonio ante la Corte, además de presentar un aporte propio argumentando la necesidad de reconocer el derecho a un clima estable y seguro.Conoce más Descubre las historias detrás de estos logros y nuestro resumen completo del año en nuestro Informe Anual 2025. 

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Población de Chinautla en Guatemala

CIDH alerta sobre violaciones a derechos humanos en Guatemala por contaminación en la cuenca del río Motagua

Washington D.C. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió en su informe Situación de los Derechos Humanos en Guatemala que la cuenca del río Motagua enfrenta una severa crisis de contaminación que ha generado impactos profundos en la biodiversidad y vulneraciones sistemáticas a los derechos humanos de comunidades locales, incluido el pueblo maya poqomam.La Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) expresa su preocupación y hace un llamado a adoptar acciones urgentes ante las conclusiones del informe de la CIDH, resultado de la visita realizada por el organismo a Guatemala en julio de 2024.Durante su visita, la CIDH constató que los ríos del municipio de Chinautla "pasaron a ser conductos contaminados de residuos y desechos que desembocan en el río Motagua". El organismo señala que dichos vertidos se realizan "sin pasar por una planta de tratamiento", lo que incrementa la presencia de sustancias contaminantes y agrava la crisis ambiental.El informe, presentado esta semana, advierte que la contaminación del agua, la inexistencia de controles ambientales y la operación irregular de empresas extractivas en la zona amenazan derechos fundamentales como el derecho al agua, el derecho a un medio ambiente sano, la salud e integridad de las comunidades, así como los derechos territoriales del pueblo indígena poqomam.Los hallazgos sobre Chinautla se enmarcan en la degradación general de la cuenca del río Motagua, considerada la más importante de Guatemala. Según la CIDH, la cuenca enfrenta contaminación severa por aguas residuales, agroquímicos, deforestación y desechos sólidos. Además, estima que el Motagua vierte cada año unas 20 mil toneladas de plástico al mar Caribe, siendo así en uno de los ríos que más contaminación plástica aporta al océano a nivel mundial.El organismo subraya, asimismo, la urgencia de que Guatemala apruebe una Ley de Aguas que reconozca el agua como un bien común y garantice su gestión "de manera equitativa, sostenible y participativa, desde un enfoque integral de derechos humanos".AIDA se suma a este llamado al considerar que dicha normativa es esencial para garantizar el acceso al recurso hídrico, fortalecer la gestión integral de los desechos sólidos y mejorar el marco legal para el tratamiento de aguas residuales. Estas medidas son clave para avanzar en la restauración de cuencas hidrográficas estratégicas, como la del río Motagua."Las conclusiones de la CIDH deben convertirse en un punto de inflexión que reconozca la necesidad de abordar integralmente la gestión de los recursos hídricos como un bien común y un derecho humano en Guatemala y América Latina", afirma Bryslie Cifuentes, abogada de AIDA. "Esto implica además incorporar medidas de protección ambiental y de adaptación a la crisis climática, así como garantizar la participación efectiva de los pueblos indígenas en las decisiones que afectan sus territorios y fuentes de agua"."Si bien el informe de la CIDH evidencia la profunda crisis institucional que pone en riesgo la gobernabilidad y el Estado de Derecho, es necesario destacar que sus efectos trascienden lo político, pues impactan directamente derechos esenciales como el acceso al agua y saneamiento, la salud y un medio ambiente sano", concluye la abogada.Consulta el informe completo de la CIDH 

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