
Project
Alberto Peña Kay
Cuidando al Páramo de Santurbán de los daños de la mineria
En la región andina, ecosistemas de alta montaña, llamados páramos, capturan agua de la niebla y la suministran a tierras bajas. Uno de ellos es el páramo de Santurbán, que abastece de agua dulce a más de dos millones de personas en Colombia.
Santurbán, como los otros páramos del continente, también captura grandes cantidades de carbono, siendo así un aliado clave para la mitigación de la crisis climática. Es además refugio para cientos de especies amenazadas, incluyendo al icónico oso de anteojos.
La tierra en y alrededor del páramo contiene oro y otros minerales. Ello ha puesto a Santurbán en la mira de la industria minera multinacional que, por décadas, ha buscado instalar proyectos de gran escala en el ecosistema que amenazan con degradarlo.
El Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán —una coalición de personas defensoras ambientales— ha frenado estos intentos continuos, apoyado por AIDA y otras organizaciones de la sociedad civil.
Antecedentes
El páramo de Santurbán está en medio de la cordillera Oriental de los Andes colombianos, en los departamentos de Santander y Norte de Santander, a una altura que va de los 2.200 a los 4.290 metros sobre el nivel del mar.
Comprende una superficie de 129.743 hectáreas, en las que alberga 57 lagunas. Es hábitat de 457 especies de plantas y de 293 de fauna vertebrada.
En Santurbán existen yacimientos mineros, sobre todo de oro, pero también de plata y cobre. A ello se debe la tradición minera de la región, particularmente en la parte del páramo que está en Santander, en la provincia de Soto Norte. Las comunidades de la zona han construido su cultura e identidad en torno a la extracción de oro, principalmente artesanal y de pequeña escala.
Pero los depósitos de oro en el páramo también han atraído, desde los años 90, a conglomerados mineros extranjeros que han buscado desarrollar proyectos de gran escala. Esto ha generado preocupación en la población que se abastece de las fuentes hídricas de Santurbán, quienes se han movilizado en defensa del agua, el territorio y la vida.
Pese a que normas nacionales e internacionales prohíben la minería en páramos, el gobierno colombiano ha otorgado títulos mineros a empresas transnacionales en Santurbán.

Foto: Keishpixl / Pixabay.
El largo camino de defensa del páramo
Una de las empresas que buscó desarrollar gran minería en Santurbán es Eco Oro Minerals Corp. —antes Greystar Resources—, empresa canadiense que pretendía instalar allí la mina a cielo abierto Angostura para extraer oro y plata. Entre 1994 y 1995, la empresa adquirió sus títulos mineros e hizo exploraciones. Y en 2010 solicitó el permiso de explotación minera.
Fue en ese año cuando AIDA se involucró en la defensa del ecosistema, apoyando al Comité para la Defensa del Agua y el Páramo de Santurbán. Nuestro trabajo legal contribuyó a que, en mayo de 2011, el gobierno colombiano negara la licencia ambiental a la mina.
En enero de 2013, el gobierno declaró una parte del páramo (11.700 hectáreas) como Parque Natural Regional. Ese año —junto con el comité y organizaciones aliadas—, realizamos una campaña y trabajo de incidencia para que el gobierno reconociera la totalidad de Santurbán como ecosistema de páramo mediante una delimitación con base en criterios científicos. En diciembre de 2014, el Ministerio de Ambiente realizó una delimitación que protegía el 76 % del páramo (98.954 hectáreas).
Por otro lado, fruto de un litigio apoyado por AIDA, en febrero de 2016, el más alto tribunal de Colombia reafirmó que la minería en páramos está prohibida.
Ese mismo año, en diciembre, la Corporación Financiera Internacional (CFI), brazo del Grupo del Banco Mundial para el sector privado, retiró su inversión en Eco Oro Minerals. Este logro resultó de un proceso iniciado en 2012, cuando el comité —asesorado y acompañado por AIDA y organizaciones internacionales aliadas— presentó un reclamo ante un mecanismo independiente de quejas, el cual concluyó que la inversión de la CFI en el proyecto Angostura no tomó en cuenta los impactos sociales y ambientales del mismo, contradiciendo las políticas internas de la institución financiera.
También en 2016, Eco Oro Minerals presentó una demanda de arbitraje contra el Estado colombiano ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI) argumentando afectaciones por las decisiones estatales orientadas a la protección de los páramos del país, incluida la delimitación de Santurbán.
En 2017, la Corte Constitucional invalidó la delimitación porque no se consultó a las comunidades afectadas. El alto tribunal ordenó hacer una delimitación participativa.
Y ese año surgió una nueva amenaza para Santurbán cuando la multinacional canadiense Aris Mining solicitó el permiso ambiental para Soto Norte, un proyecto de minería de oro ubicado en las cercanías del páramo. Tras movilizaciones ciudadanas y cuestionamientos técnicos, en octubre de 2020, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales archivó el proyecto.

Foto: Aztlec.
Situación actual
En marzo de 2025, el gobierno colombiano declaró al costado occidental del macizo de Santurbán como zona de reserva temporal de recursos naturales renovables, delimitando y protegiendo un área de 75.344,65 hectáreas. Esto implicó la suspensión por dos años del proyecto Soto Norte. No obstante, continúa vigente el contrato que tiene Aris Mining para formalizar las actividades mineras de pequeña escala de la empresa Calimineros mediante la compra y procesamiento de material mineralizado.
Además, la minera canadiense continúa impulsando el proyecto. En septiembre de 2025, publicó su estudio de prefactibilidad, replanteando el diseño original de la mina.
De otro lado, quienes integran el Comité para la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán enfrentan amenazas y estigmatización por su labor. En marzo de 2025, Relatorías Especiales y el Grupo de Trabajo sobre empresas y derechos humanos de la ONU denunciaron esos hechos mediante comunicaciones enviadas a los gobiernos de Colombia, Canadá y Emiratos Árabes Unidos; así como a las empresas Aris Mining y MDC Industry Holding Company LLC, antigua copropietaria del proyecto Soto Norte.
En cuanto a la demanda de arbitraje presentada por Eco Oro Minerals, en julio de 2024, el CIADI falló a favor del Estado colombiano y rechazó el reclamo de indemnización por USD 1.100 millones presentado por la empresa canadiense.
Respecto de la delimitación de Santurbán, en julio de 2026, el Ministerio de Ambiente expidió una resolución que introduce el concepto de “delimitación progresiva”. Con esa base, el gobierno propone delimitar progresivamente el páramo, abarcando 29.199 hectáreas en 19 municipios, aquellos donde ya concluyeron los acuerdos participativos exigidos por la Corte Constitucional en su fallo de 2017. Plantea también dos medidas sobre creación y ampliación de reservas para restringir la minería en el ecosistema.
Conoce más de los impactos de la minería en los páramos de América Latina
Partners:

Proyectos relacionados
COP18. Termina la Cooperación a Largo Plazo: ¿Y el financiamiento?
Por Andrea Rodríguez (en Doha, @arodriguezosuna) y Florencia Ortuzar, asesoras legales de AIDA DOHA, QATAR. Uno de las preocupaciones centrales respecto del financiamiento necesario para mitigar los efectos del cambio climático en las negociaciones de DOHA tiene que ver con la pronta disolución del Grupo de Trabajo Ad Hoc sobre la Cooperación a Largo Plazo en el Marco de la Convención (AWG-LCA). El futuro de este espacio hasta ahora apto para discutir los temas financieros es incierto. El AWG-LCA es un cuerpo subsidiario establecido bajo la Convención para llevar a cabo un proceso comprensivo que permita la total, eficiente y sustentable implementación a través de la cooperación a largo plazo. El temor que hoy existe se debe a que, su plazo de existencia, está por cumplirse y aún se desconoce dónde se discutirá sobre financiamiento cuando ello ocurra. La sociedad civil ha manifestado que no importa dónde suceda, mientras se establezca un espacio político para hablar y empujar efectivamente un asunto fundamental como el financiero para hacer frente al cambio climático. La alternativa podría ser mantener el AWG-LCA o que el espacio se genere a través del Standing Committee, la Plataforma de Durban o la misma COP. Lo importante es que se reconozca el procedimiento como tal y que se resuelva, evitando a toda costa la posibilidad de que el tema quede sin discutirse y, por ende, en un vacío total. Ir a la página de CEMDA y AIDE sobre noticias y actividades de la COP18 en Doha
Leer másAIDA y CEMDA participan en el seguimiento a las negociaciones de la COP18
Ambas organizaciones están presentes en la Cumbre de Cambio Climático en Doha. Sigue las actualizaciones diarias. Doha, Qatar. La Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA) y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) participan en la Cumbre de Cambio Climático (COP18) que se realiza en la ciudad de Doha, Qatar. Ambas organizaciones hemos seguido de cerca las negociaciones de cambio climático en el marco de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) (COP14 en Poznan, Polonia; COP15 en Copenhague, Dinamarca, COP16 en Cancún y COP17 en Sudáfrica), promoviendo acciones nacionales y regionales de atención al cambio climático y participando en la construcción del diálogo con diversos actores. CEMDA ha sido un actor clave a nivel nacional en la promoción de una política integral y transversal en materia de cambio climático. Hemos tenido un papel fundamental en materia de combate al cambio climático en la expedición y análisis de varios instrumentos, tales como programas de acción climática estatales, leyes de cambio climático locales, la Ley General de Cambio Climático y su futuro reglamento; así como en la revisión del tema presupuestal para adaptación y mitigación. A nivel hemisférico, AIDA trabaja contra el cambio climático a partir del desarrollo de herramientas legales y marcos regulatorios que ayuden a que la sociedad avance hacia el uso de fuentes de energía sostenibles. Además trabaja para vincular los impactos del cambio climático con las violaciones a los derechos humanos que éstos implican, para proteger a los más perjudicados por, entre otros, el incremento en los niveles del mar y la modificación de los patrones del clima. En este espacio podrán encontrar información relevante sobre las actividades que se llevarán a cabo en la Cumbre de Doha, así como la agenda de actividades en las que participaremos CEMDA y AIDA. Sigue el sitio especial creado para la actualización diaria de noticias sobre la COP18.
Leer másEl Pez León y la necesidad de combatir especies invasoras
By Sandra Moguel, legal adviser AIDA, @sandra_moguel A few weeks ago I was fortunate to visit the Caribbean in Puerto Rico. I was excited about the idea of finding similarities between Puerto Ricans and Mexicans coral reefs. The experience was as wonderful as expected. However, he called my attention to see in all my dives copies lionfish , a native species in the Indian Ocean. More than ten years ago, copies of lionfish escaped from an aquarium in Miami. Now, this threatens the survival of other marine animals and plants of Caribbean reefs. This species of fish is aggressive and venomous , nocturnal and with few animals that may eat them; its existence in the Caribbean Sea destroys biopersidad reef coral larvae to eat or species of native youth, preventing the completion of their reproductive cycle. The Convention on Biological persidad (CBD) defines invasive species, including lionfish, as "those who thrive unassisted human and natural habitats threaten or semi, outside their usual range." They are also one of the main causes of loss biopersidad worldwide. Only in 2006, the National Commission for Knowledge and Use of Biopersidad (CONABIO) reported that there were at least 800 invasive species in Mexico, including 665 plants, 77 fish, two amphibious eight reptiles, 30 birds and six mammals . In Canada, invasive alien species include at least 27 percent of all vascular plants: 181 insects, 24 birds, 26 mammals, two reptiles, four amphibians, several specimens of fungi and mollusks, and 55 freshwater fish. The spread of these species increases due to changes in land use I mean for example logging and desmonte-, alteration of ecosystems and climate change phenomena that affect the vulnerability of habitats. In the case of the lionfish, it spread due to an accidental release, but natural events such as hurricanes could increase their dispersion. Invasive species not only cause economic losses , in this case fishing, because newcomers natives eat fish resources; It is also the fact that eradication strategies are costly . The risks The Convention on Wetlands of International Priority Importance , since 1999 calls in its resolution on Invasive Species and Wetlands to the parties to address in their actions the environmental, economic and social impact of the movement and transport of alien species in the propagation of the species invasive. Also it urges the assessment of the risk they entail. For its part, the Commission for Environmental Cooperation of North America , also considers this environmental problem as a priority because the trade and traffic of people and goods related to free trade, increases the chances of transferring invasive species in the region. Following up on the commitments to protect your biopersidad of invasive species , some countries in the hemisphere have been concerned about the issue. Just to cite a few examples, in Mexico, the National Commission of Natural Protected Areas (CONANP) via the National Invasive Species Strategy seeks the creation and implementation of an appropriate regulatory framework to combat them , that decisions are taken in coordination with the various authorities and the constant generation of scientific knowledge in this field. In the United States there is a Council specializing in invasive species, as well as a Plan of Action to combat its spread. Unfortunately, the natural predator of the lionfish -the mero- presents levels of overfishing, so it can not be considered as an option repopulation. The International Coral Reef Initiative formed by representatives of governments, academics and civil society, keeps the dialogue to find alternatives Persians to prevent the spread of this pest through its group of experts. The spread of the lionfish is a regional environmental problem that not only affects the Mesoamerican Reef and reefs of Puerto Rico, but also covers the ecosystems of Costa Rica and Panama. Thus the issue of legal and public policy is needed to increase international cooperation and exchange of experiences and strategies to address the problem.
Leer más